La empresa austriaca Doppelmayr, reconocida mundialmente por su experiencia en sistemas de transporte por cable, llevará a cabo de manera simultánea dos proyectos relevantes en México: la Línea 5 del Cablebús de la Ciudad de México y el Sistema de Transporte por Cable de Puebla. Ambas obras avanzan prácticamente al mismo tiempo y tienen previsto concluir en 2029, con el inicio de operaciones comerciales a finales de ese año o a principios de 2030.
En la capital del país, el Gobierno de la Ciudad de México dio el banderazo de inicio a la construcción de la Línea 5 esta misma semana, mientras que en Puebla continúa el desarrollo del proyecto ejecutivo, la liberación del derecho de vía, los estudios especializados y las primeras etapas de ejecución del sistema que conectará distintos puntos de la zona metropolitana mediante cuatro líneas de transporte aéreo.
La Línea 5 del Cablebús capitalino tendrá una extensión de 15.4 kilómetros, con 12 estaciones, 114 torres y 462 cabinas con capacidad para diez pasajeros cada una. Este proyecto beneficiará a más de 137 mil habitantes de las alcaldías Álvaro Obregón y Magdalena Contreras, con una reducción estimada de hasta 50 por ciento en los tiempos de traslado.
Por su parte, el sistema poblano contempla una red de 14.77 kilómetros, integrada por cuatro líneas y nueve estaciones, con 152 cabinas para diez pasajeros cada una. Se espera una capacidad inicial para movilizar alrededor de 38 mil usuarios diarios, con un diseño que permitirá alcanzar hasta 90 mil pasajeros conforme aumente la demanda.
La inversión para el sistema de transporte por cable en Puebla supera los 6 mil 752 millones de pesos con IVA, recursos que se ejercerán de manera multianual entre 2025 y 2029. El componente más costoso corresponde al sistema electromecánico, que absorberá más de 4 mil 216 millones de pesos, es decir, alrededor del 62.4 por ciento del presupuesto. Este rubro incluye cabinas, motores, cables, torres, sistemas inteligentes de operación, recaudo electrónico y equipamiento para la operación del transporte.
Además, el proyecto poblano contempla una bolsa extraordinaria de 212 millones de pesos destinada a la mitigación ambiental, adquisición de predios, liberación del derecho de vía y reubicación de infraestructura de organismos como CFE, SOAPAP, Telmex, Pemex y empresas distribuidoras de gas.
Aunque la Línea 5 del Cablebús en la Ciudad de México inició formalmente su construcción esta semana, el proyecto poblano comenzó su ejecución desde diciembre de 2025. Ambos comparten un calendario similar para los próximos cuatro años. En Puebla, el cronograma establece una duración de mil 431 días naturales, con conclusión de obra prevista para el 1 de noviembre de 2029 y pruebas del sistema y certificación internacional listas para iniciar operaciones comerciales en enero de 2030.
En la Ciudad de México, las autoridades estiman un periodo de ejecución de 34 meses, por lo que la Línea 5 estaría terminada alrededor de mayo de 2029, apenas unos meses antes que el proyecto poblano.
Ambos sistemas tienen como objetivo común reducir los tiempos de traslado en zonas con alta congestión vehicular. En Puebla, los estudios de movilidad indican que el recorrido completo entre Mayorazgo y el Cerro de Amalucan podrá realizarse en 43.76 minutos, lo que representa una reducción de hasta 46 por ciento respecto a los tiempos actuales del transporte público en horas pico.
El sistema poblano también contempla la integración con las líneas de RUTA, rutas convencionales y una futura red estatal de bicicletas públicas para facilitar la movilidad

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