El coordinador del Gabinete estatal, José Luis García Parra, compareció ante el Congreso del Estado para detallar aspectos técnicos y ambientales del Sistema de Transporte por Cable que se construye en Puebla. Durante su exposición, realizada este miércoles 15 de julio de 2026, afirmó que el cablebús tendrá una capacidad inicial para movilizar mil pasajeros por hora, con posibilidad de aumentar hasta 2,500 usuarios por hora mediante nueve nodos de transferencia que integran el proyecto.
García Parra explicó que este sistema fue diseñado para complementar la red de transporte público existente y mejorar la movilidad entre el norte y el sur de la capital poblana, contribuyendo así a una mejor conectividad urbana.
En cuanto al impacto ambiental, el funcionario rechazó las acusaciones sobre daños severos derivados de la construcción del cablebús. Señaló que los estudios realizados descartan afectaciones significativas al entorno natural, pues no existen vegetales de alta sensibilidad en el trazo y la mayoría de los árboles no pertenecen a especies endémicas de la región. Además, destacó que el proyecto contempla la conservación y el trasplante de ejemplares, así como medidas de compensación mediante la plantación de especies adecuadas.
Respecto a la zona de Valsequillo, García Parra negó categóricamente que la obra represente un riesgo para esta área, desestimando las preocupaciones expresadas por algunos sectores ciudadanos. Sobre la fauna local, indicó que no se identificaron afectaciones a especies protegidas, ya que la fauna presente corresponde principalmente a animales urbanos adaptados a la convivencia con el ser humano. No obstante, se implementarán medidas preventivas para evitar la interacción del sistema con aves y murciélagos durante su operación.
En materia de patrimonio histórico, el coordinador aseguró que el trazo del cablebús no afecta el polígono de la Zona de Monumentos, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Para reforzar esta protección, los estudios consideraron un polígono de resguardo de 200 metros adicionales alrededor de la zona patrimonial, con el fin de evitar cualquier posible afectación, incluso visual.
Finalmente, García Parra afirmó que el sistema convivirá con el paisaje urbano sin alterar la imagen de la ciudad histórica, descartando cualquier daño al patrimonio cultural derivado del proyecto.
La entrada en operación del cablebús está prevista entre octubre y noviembre de 2028, y se espera que contribuya a mejorar la movilidad urbana con un sistema moderno y respetuoso del entorno y la historia de Puebla.

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