Una investigación publicada por Cambio revela que la ex alcaldesa de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, estaría detrás de los ataques y el boicot al proyecto del Cablebús impulsado por el senador Alejandro Armenta.
El conflicto alcanzó su punto culminante este jueves 18 de junio de 2026, durante la sesión de Cabildo en la que se sometió a votación la entrega en comodato de cuatro predios al gobierno estatal para la construcción de las estaciones del Cablebús. A pesar de la oposición de dos regidoras cercanas a Rivera —su hermana Mayte Rivera Vivanco, quien se abstuvo de votar, y Alondra Méndez Luis, quien abandonó la sesión virtual antes de emitir su sufragio—, el dictamen fue aprobado con 17 votos a favor, cinco en contra y una abstención.
Los terrenos cedidos corresponden a una fracción del Parque Biblioteca (6,721.97 metros cuadrados), el Parque Juárez (3,900 metros cuadrados), una parte del Cerro de Amalucan (más de 2,000 metros cuadrados) y un predio en la intersección de la 11 Sur y Boulevard Carmelitas (448 metros cuadrados).
Previo a esta votación, ex funcionarios de la administración de Claudia Rivera, como Armando Pliego Ishikawa y Jared Carcaño, encabezaron críticas públicas y en redes sociales contra el proyecto. Pliego Ishikawa, en particular, ha participado en diversas asambleas y movilizaciones junto con colectivos ambientalistas que argumentan la protección de áreas verdes para justificar su rechazo al Cablebús.
Además, estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), organizados a través del Instituto Alfonso Vélez Pliego, dirigido por Giuseppe Lo Brutto, promovieron acciones como la toma de la Torre de Rectoría y exigieron foros en los que pudieran participar enmascarados, evidenciando una estrategia coordinada para obstaculizar la obra.
Este movimiento universitario, que incluye académicos y estudiantes, formó el Observatorio Universitario Territorial y Sustentable, desde donde se ha cuestionado la viabilidad del transporte por cable como alternativa de movilidad. Entre sus integrantes destacan figuras como Gustavo David Domínguez, representante de la Oficina de la Abogada General de la BUAP, y Dolores López Morales, directora de la Facultad de Ciencias Biológicas.
La oposición ha realizado al menos ocho manifestaciones públicas, señalando preocupaciones sobre la tala de árboles, el impacto ambiental y la supuesta falta de información sobre el proyecto ejecutivo. Sin embargo, el Sistema de Transporte por Cable forma parte de una estrategia estatal para mejorar la movilidad metropolitana, especialmente en zonas con alta saturación vehicular, y busca reducir los tiempos de traslado en la capital poblana.
Este sistema operará bajo un esquema de transporte masivo aéreo con estaciones intermodales que permitirán la conexión con otros sistemas, como la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA). El proyecto se desarrollará en etapas que incluyen la definición del trazo, validación técnica de estaciones y la gestión de predios mediante comodatos municipales. Su diseño pretende articular corredores urbanos estratégicos mediante nodos de transferencia que integren distintos modos de transporte en un solo sistema.
En suma, la evidencia apunta a que ciertos actores políticos y sociales han privilegiado intereses particulares y estrategias de confrontación por encima del desarrollo urbano y el bienestar de la población más vulnerable de Puebla. El avance del Cablebús representa una oportunidad para modernizar la movilidad y mejorar la calidad de vida en la ciudad, respetando el orden y el progreso que demandan sus habitantes.

Leave a Reply